1.1. Raíz, tema y desinencia
En castellano sabemos quién hace qué gracias al orden de las palabras y a las preposiciones: «el perro muerde al hombre» no significa lo mismo que «el hombre muerde al perro». En latín la función de cada palabra se indica con su terminación, llamada desinencia. Por eso el orden es libre:
Canis hominem mordet = Hominem canis mordet = «El perro muerde al hombre».
Canis termina como sujeto; hominem, como complemento directo. Da igual dónde estén.
Una palabra flexiva tiene tres partes:
- Raíz: la parte que lleva el significado y comparten las palabras de la misma familia (reg- en rego, rex, regnum).
- Tema: la raíz más la vocal o los sufijos que la preparan para recibir la desinencia (rosa-, domino-, ama-).
- Desinencia: la terminación que indica caso y número en el nombre, o persona y número en el verbo (ros-am, ama-mus).
1.2. Accidentes gramaticales
Los accidentes son las informaciones que cambian con la terminación.
- En el nombre (sustantivo, adjetivo, pronombre): género (masculino, femenino y neutro), número (singular y plural) y caso (nominativo, vocativo, acusativo, genitivo, dativo y ablativo).
- En el verbo: persona (1.ª, 2.ª, 3.ª), número, tiempo (presente, imperfecto, perfecto…), modo (indicativo, subjuntivo, imperativo) y voz (activa y pasiva).
El conjunto de formas de un nombre es su declinación; el de un verbo, su conjugación.
1.3. Fonética: cómo se pronuncia el latín
Seguimos la pronunciación clásica (la de la época de César y Cicerón):
| Letra | Pronunciación | Ejemplo |
|---|---|---|
| c | siempre /k/ | Cicero /kíkero/ |
| g | siempre /g/ (como en «gato») | gens /guens/ |
| qu | /kw/ | quinque /kwínkwe/ |
| u / v | vocal /u/ o semiconsonante /w/ | uinum /wínum/ |
| i / j | vocal /i/ o semiconsonante /y/ | Iulius /yúlius/ |
| ae, oe, au | diptongos /ai/, /oi/, /au/ | rosae /rósai/, poena /póina/ |
| h | aspiración suave | homo |
| ph, th, ch | en palabras griegas: /f/ (o /ph/), /t/, /k/ | philosophia, theatrum, chorus |
| Consonantes dobles | se pronuncian las dos | annus /an-nus/ |
1.4. Prosodia: cantidad y acento
Las vocales latinas podían ser largas (ā) o breves (ă). Esa diferencia, llamada cantidad, decide dónde va el acento. El latín no tiene tilde, pero las palabras sí tienen sílaba tónica.
Una sílaba es larga:
- por naturaleza, si tiene vocal larga o diptongo: a-mī-cus, Mu-sae;
- por posición, si su vocal va seguida de dos consonantes o de x, z: fe-nes-tra, I-ler-da.
Además, una vocal ante otra vocal es breve: fi-li-us.
Ley de la penúltima:
- Las palabras de dos sílabas se acentúan en la primera: RÓ-sa, PÁ-ter.
- Las de tres o más sílabas se acentúan en la penúltima si es larga, y en la antepenúltima si la penúltima es breve.
| Palabra | Penúltima | Acento |
|---|---|---|
| amīcus | larga por naturaleza | a-MÍ-cus |
| Ilerda | larga por posición (-rd-) | I-LÉR-da |
| Augusta | larga por posición (-st-) | Au-GÚS-ta |
| dominus | breve | DÓ-mi-nus |
| Barcino | breve | BÁR-ci-no |
| Cicero | breve | CÍ-ce-ro |